Después de 20 años de premios en materia de Prevención Riesgos Laborales ahora toca sanciones

By | 26 octubre, 2015

Tras 20 años de legislación en materia de Prevención de Riesgos Laborales ahora toca palos. Así lo advirtió Javier Cerrolaza, director de la Inspección de Trabajo de Madrid, durante su participación en la jornada “20 años de Prevención de Riesgos Laborales”, organizada por Sagardoy Abogados. “En la actividad preventiva ha habido demasiada zanahoria”, explica Cerrazola a la vez que reclama para la PRL el mismo rigor de aplicación que tiene la actuación de la inspección ante infracciones contractuales. “Hay que incrementar la rigurosidad para sancionar cuando debamos hacerlo porque el bien protegido más elevado que hay son las personas. Y ello también en las pymes, aplicando la sanción que la ley establece”.

Durante la jornada se ha analizado la evolución que ha tenido la norma en materia de PRL desde su aprobación en 1995. Como ha expresado Juan Gorostidi, presidente de Umivale y director corporativo de RRLL de Banco Santander, la última reforma introdujo un importante concepto, el de la cultura preventiva, y ahora después de 20 años es un buen momento para comprobar si sus propósitos se han conseguido. En la práctica, prima el aspecto formal y burocrático de su cumplimiento más que su orientación a los resultados, lo que se aprecia en las actuaciones de la Inspección de Trabajo, con mayor énfasis en las facultades de control y sanción.

Jesús Mercader, de Sagardoy Abogados, ha puesto en contexto la aplicación de la norma en los distintos momentos económicos que ha atravesado el mercado laboral español, haciendo una exposición de la situación actual y las cuestiones que quedan pendientes de abordar.

Situación actual:

  • En los últimos veinte años ha cambiado mucho la composición con un incremento significativo del sector servicios y un descenso del sector de la construcción y el de la industria.
  • La tasa de ocupación ha tenido un incremento neto de 5 millones de ocupados.
  • También se ha producido una reducción de la temporalidad, que ha pasado del 35 al 23,4%.
  • El trabajo a tiempo parcial se ha incrementado, doblando el número de trabajadores y contratos registrados en 20 años.
  • En los años posteriores a la aprobación de la ley, la siniestralidad laboral siguió aumentando, aunque a partir de 2008 empezó a descender de manera progresiva, para repuntar ahora, cuando se verifica la recuperación económica.

Cuestiones pendientes:

  • Eliminar la prevención en papel o la falsa prevención.
  • Necesaria racionalización del sector de la prevención: guerras de precios, normativas complejas  en la definición de la actividad y la externalización de la PRL y no la integración en la estrategia empresarial.
  • Excesiva tendencia a la externalización, mayoritariamente en el tejido empresarial.
  • Necesidad de abordar los riesgos emergentes en consonancia con el nuevo marco económico que se suman a los litigios ya pendientes.
  • Reflexionar en el gasto de la salud, que supone un gasto de 300 millones de euros anuales y de 4 millones de reconocimientos sin saber su eficacia.
  • Revisar la protección de los trabajadores vulnerables y de los colectivos específicos: trabajo de los menores (regulación que se ajusta a una norma de 1957), retraso de la edad de jubilación contra la Prevención de Riesgos Laborales.
  • Descentralización de pymes y autónomos.
  • El análisis de los accidentes por tipo de contrato revela una reducción significativa en los contratos temporales aunque habría que centrarse en la formación como variable general aplicable a todo tipo de trabajadores.
  • La alta siniestralidad en pymes.
  • La resurrección del sector de la construcción y sus males asociados como la economía sumergida, encuadramientos irregulares, abuso de la subcontratación, etc.
  • Refuerzo de la figura del técnico de prevención.

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